domingo, 3 de febrero de 2019

San Cecilio, patrón de Granada

Cuenta la tradición mediaval cristiana que San Cecilio, discípulo del apóstol Santiago, vino a evangelizar Granada en tiempos de la Hispania. Tras varios años de evangelización fue acusado por negar a los dioses de la tradición romana y por predicar la religión católica, así Nerón
ordenó matarlo en una hoguera en el valle de Valparaíso, convirtiéndose asi en un mártir cristiano.
Varios años después fueron halladas sus reliquias en el monte y en su honor se creó la Abadía del Sacromonte y se llevó a cabo una romería para celebrar el hallazgo.
Desde entonces el primer domingo de febrero todos los granaínos y las miles de personas que acuden este dia a la ciudad se preparan para subir al Sacromonte a celebear el día del Santo y patrón de Granada.

La Romería consiste en subir las siete cuestas hasta llegar a la cima del monte donde se encuentra la Abadía y el fin del peregrinaje. Tras eso se puede visitar el patio y la iglesia que la componen, así comocomo catacumbas donde se encuentran las reliquias de San Cecilio.

En este santuario también se puede visitar las imágenes de Maria del Sacromonte y el Cristo de los gitanos, muy querido ente los lugareños.

Tras la gran caminata paramos a descansar y a disfrutar del sol, los bailes y las canciones típicas de Granada que en este caso es "La Reja Granaína". En este dia es típico comer una salailla de pan, habas y bacalao seco ya que son los distintivos de San Cecilio.

Una vez descansados bajamos por el otro lado del monte paseando, disfrutando del paisaje tan bonito que nos muestra nuestra ciudad pudiendo así seguir descubriendo rincones a pesar de las veces por las que hemos pasado por aquí.


La excusa de bajar por este lado era llegar a una de las pequeñas plazas de la barriada donde se encuentra uno de los bares mas típicos del lugar, "El Juanillo" para darnos un homenaje muy bien merecido.


Para cerrar la mañana hemos paseado por las callejuelas del barrio del Sacromonte hasta llegar al Albayzín donde paramos a comernos un bocata de jamón en una plaza disfrutando de las vistas de la Alhambra.


Y para ponerle la guinda al día final fuimos a Casa Pasteles a por un buen trozo de tarta y un café que nos calentase el cuerpo.



4 comentarios:

  1. Muy interesante y mejor narrado.Un beso Helena.

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  2. Es muy bonita la historia, aunque hoy hacia fresquito, la cervecilla es la recompensa,por haber subido hasta la Abadia.Un besico

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  3. Jajajaja eso siempre te hace estar más motivada para seguir!!😘😘 Gracias!

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